Centro Mundial del Pensamiento Subalterno
Escrito por Milton Cerda Jueves 01 de Enero de 2009 19:18
Centro Mundial del Pensamiento Subalterno
Construyendo la indignación, solidaridad y soberanía – el poder – de los sin-poder Quito, Ecuador; noviembre de 2005
Introducción
¿Existe un pensar subalterno? Normalmente existen pensamientos para los subalternos y éstos no son de los subalternos, porque no
fueron generados desde ellos mismos, desde sus historias, saberes, vivencias, sufrimientos, aspiraciones. El pensar subalterno se encuentra negado por la tabula rasa, la cual considera a los otros y a las otras como personas carentes de cualquier saber, con el fin de institucionalizar la relación pedagógic
a de los dominadores sobre los dominados. De este modo, la justificación de tal relación adquiere el carácter de necesaria y salvadora para dominados y dominadores. Luego, las acciones políticas y pedagógicas son fundamentalmente gestos que nacen dentro de una moralidad en la que la bondad de los que saben viene a salvar a los inferiores que no saben. Así, la postura paternal subyace en las habituales formas de dominación.
Esta relación de dominación moral, política y pedagógica, cruza profundamente nuestras formas de vivir, haciendo que los subalternos creamos que tenemos la necesidad de los pensamientos universales, mecánicos y neutrales, ajenos a nuestro contexto y sin compromiso con nuestro presente y futuro. Encontramos a la moral justificando la necesidad y la conveniencia del pensamiento de los fuertes. Así, el poder de quienes dominan se legitima sobre los otros y las otras rompiendo de manera ilustrada el ser, el estar, el pensar, el sentir, el hacer; es decir, nuestros modos de vida.

Proponer un Centro Mundial de Pensamiento Subalterno significa construir diferentes mecanismos para que algunos hombres y mujeres de los cinco continentes tengan la posibilidad de encontrarse de forma libre y creativa, con el fin de investigar y formar a otros y a otras en los saberes, las no-disciplinas y los conocimientos de los subalternos.
Las dinámicas implicadas en la construcción de estos espacios son varias:- Revitalizar saberes ocultos en la periferia, tras las lógicas y directrices excluyentes del reconocimiento académico, que se instaura verticalmente desde el norte mundial;
- Visibilizar las no-disciplinas que fueron negadas por intereses hegemónicos;
- Construir saberes y estrategias desde los lugares de resistencias y luchas, con quienes resisten y luchan,
- Establecer un campo de interacción reflexiva y de discusión a nivel mundial para los saberes generados.
Pero los espacios no son sobre los subalternos, pues continuaríamos en la misma lógica que intentamos romper. Tampoco se trata de un espacio para ellos, pues nos inscribiríamos en la tendencia paternalista. Los nuevos espacios que intentamos construir se abren como un derecho desde los subalternos, donde las diferencias de la heterogeneidad vs. homogeneidad no son la nueva ortodoxia. En consecuencia, los saberes, las no-disciplinas y los conocimientos de los subalternos son lugares epistemológicos, éticos, políticos –de vida- que se constituyen en nuevas formas institucionales, las cuales constituyen una gran apertura de derecho a… y no de derecho sobre… La concreción institucional implica una institucionalidad distinta, en razón de que no se puede optar por la institución sin la profunda crítica a la misma, sabiendo que fue la institucionalidad la que estableció la dependencia y el ocultamiento de los subalternos.
La institucionalidad como derecho a… de los subalternos tiene que ver con los lugares epistemológicos de frontera que atraviesan los territorios epistemológicos y las divisiones ideológicas de la academia tradicional. Por consiguiente, no se trata simplemente de hablar de lo que no se ha hablado. No es únicamente hacer circular los matices de las diferencias. Hacer pensamiento indisciplinado con las no-disciplinas es colaborar en la construcción de la soberanía autónoma de los pueblos, las comunidades y las personas que han sido condenados a la subalternidad. Esta soberanía no acontece en un centro, pero no puede suceder sin que esos saberes sean contados, sin que sus no-disciplinas sean escuchadas y reflexionadas, sin que su logos no comience a ser parte de la comunidad política aristotélica. Ella representa, en fin, la posibilidad de construir epistemologías subalternas, que sean liberadoras de la subalternidad, por ello, sin dejar de ser académica, es política. Ergo, se trata de una esperanza de soberanía que comienza con la soberanía epistémica.
La falta de soberanía como problema social global
Los ya escasos espacios de autonomía para influenciar el futuro de un individuo, familia, comunidad, grupo social, sociedad, región o continente están siendo usurpados con una voracidad sin precedentes en la historia moderna. Por ejemplo, los “tratados de libre comercio” (TLCs) no son tratados, ni libres ni de comercio. En su conjunto, los TLCs, concebidos en espacios multilaterales, institucionalizados en arreglos supranacionales e implementados por “agentes internacionales de los cambios nacionales”, conforman la constitución corporativa del planeta para su explotación con exclusión. La política desde esta visión, es reemplazada por la administración empresarial de los recursos, de la vida y de los fines de lo social, configurando un momento “post – político” a nivel global, en donde la posibilidad de la crítica y la protesta se vuelven no-legales para el poder. Los TLCs son apenas el más reciente y efectivo asalto a la soberanía de las sociedades nacionales en general y de los grupos y pueblos subalternos en particular. Las decisiones más críticas para la construcción de nuestro futuro están siendo tomadas por actores lejanos a nuestro contexto local, fuera del escrutinio público y de la participación de los ciudadanos. Mientras tanto, la democracia representativa liberal está en crisis. Los electos para representar nuestras aspiraciones ya no logran representarnos, porque son rehenes de esta especie de mega-Estado-red supranacional que, en última instancia, se desempeña como un gobierno corporativo mundial sin presidente ni elecciones, donde los que ahí deciden no son electos mientras lo que son electos no deciden.
La llamada “era del conocimiento”, que genera la “sociedad de la información”, no nos hace a todos iguales, sino que aumenta la asimetría entre los que saben y no saben, entre los que generan y usan su propio conocimiento y los condenados a ser meros receptores de estos conocimientos ajenos; entre los que poseen el conocimiento y los que sólo pueden beneficiarse de él, esperando que quienes tengan los recursos para adquirir sus ventajas quieran hacerles copartícipes de sus beneficios. En otros términos, el Cambio de Época (del paradigma del industrialismo al del informacionalismo) nos coloca en la cuestión imprescindible del conocimiento, insoslayablemente articulada con la pregunta por el poder.
Tal articulación destruye las viejas dicotomías, pues ya no se podría pensar en términos de saber e ignorancia. La división dual entre los que saben y los que no saben ha desaparecido porque son múltiples las barreras que aparecen hoy dentro de la supuesta apertura a todo. Por ejemplo, existen los que se aprovechan del saber de los otros para aumentar su poder hegemónico y de exclusión; los que no saben pero creen que saben y se presentan como sabios para vender sus viejas disciplinas y tecnologías que destruyen el planeta y conjuran contra la sostenibilidad de la vida; y los saberes de los marginados, de los que no tienen poder, de los subalternos que intentan sobrevivir por encima de la universalidad mecánica y neutral que ha tenido como mayor cómplice a la educación. A ellos les interesa el conocimiento por su íntima relación con la vida.
Pensar en la recuperación y construcción de los saberes de los sin poder tiene varios significados: uno es recuperar saberes que son imprescindibles para la vida del planeta y que fueron negados por el método cartesiano, al ser considerados como meras supersticiones, ya que no ingresaban en la concepción reductivista lógica y matemática del mundo. Otro es deconstruir, descolonizar y reconstruir nuestros saberes, luego de muchos siglos de colonización cultural en los que las verdades y certezas estás puestas a favor del poder del más fuerte. Finalmente, fortalecer los modos de vida de los subalternos: los excluidos, las víctimas, los silenciados, los invisibilizados, los saqueados, los torturados, los hambrientos, los empobrecidos, los miserables, los injusticiados, en fin, “los condenados de la Tierra”, como diría Fanon, puesto que el saber no se encuentra aislado de la vida.
En consecuencia, la soberanía de los subalternos como problema social pasa indispensablemente por la cuestión del conocimiento, en la medida que ésta no se puede separar de la cuestión del poder y de la cuestión por la vida. Las disciplinas y las ciencias llamadas formales no han dejado de lado los saberes y las no disciplinas de los subalternos, sino que la condición indispensable para la legitimidad de esta ciencia es la negación del saber de los subalternos. En consecuencia, el conflicto epistemológico -y político- es inevitable, de ahí la urgencia de innovación.
En suma, la carencia de una autonomía de los saberes de los grupos y pueblos subalternos es un problema social mundial que requiere respuestas planetarias desde el pensamiento, pues pensar no es un asunto académico, sino vital.
Finalidad
Construir colectivamente capacidades conceptuales, metodológicas y culturales relevantes para la emancipación de los grupos y pueblos subalternos.
Propósito
Conformar un centro mundial del pensamiento subalterno que, a través de la investigación y la formación, rescate del ostracismo político-ideológico las prácticas epistémicas y los saberes indisciplinados más significativos de los cinco continentes; para así ampliar la autonomía de los grupos, pueblos, comunidades e individuos subalternos, con el objetivo de que éstos puedan ejercer más influencia sobre la realización de sus aspiraciones.
Objetivo general
Generar procesos para construir espacios–interculturales-interinstitucionales-transdisciplinarios-plurinacionales y éticos– de interrelación e interacción para la deconstrucción, descolonización y reconstrucción de modos de interpretación e intervención de los grupos y pueblos subalternos. Eso será hecho a través de la creación de un centro mundial constituido por una red de centros regionales donde el pensamiento subalterno sea investigado, rescatado, contextualizado, reflexionado, generado, reconfigurado y compartido desde la perspectiva epistémica y político-social de la soberanía de los pueblos, grupos sociales, sujetos y actores subalternos.
Objetivos Específicos
- Cuestionar los paradigmas –sistemas de verdades– excluyentes de la institucionalidad global oficial que ha hecho a todos vulnerables, subalternizando a personas, familias, comunidades, grupos sociales, pueblos, sociedades, regiones y continentes, y proponer otras premisas para la sostenibilidad tanto de la humanidad y del planeta en general, como de los modos de vida de los grupos y pueblos subalternos en particular.
- Generar – interactivamente – interpretaciones alternativas a las interpretaciones hegemónicas que prevalecen sobre las cuestiones contemporáneas más relevantes, para la transformación y sostenibilidad de los modos de vida de los grupos y pueblos subalternos.
- Generar – interactivamente – propuestas de intervención alternativas a las propuestas hegemónicas que prevalecen para la transformación y sostenibilidad de los modos de vida de los grupos y pueblos subalternos.
- Contribuir a formar “otra” generación de ciudadanas y ciudadanos– líderes, científicos, artistas, trabajadores, artesanos, campesinos, políticos, profesionales, – bajo un modo de innovación contextual, interactivo y ético relevante para la transformación y sostenibilidad de los modos de vida de los grupos y pueblos subalternos.
Ejes de la actuación
El Centro Mundial del Pensamiento Subalterno cumplirá su mandato institucional a través de la red de centros regionales que lo constituyen, y que desarrollan dos actividades esenciales: la investigación y la formación.
- Investigación. El primer paso para superar una situación, problema o desafío complejo es comprenderlo. Desde un enfoque constructivista y a partir del pensamiento complejo, los centros regionales realizarán investigaciones históricas y prospectivas de cuestiones esenciales para comprender y transformar los modos de vida de los grupos subalternos, desde sus historias, vivencias, saberes y aspiraciones. Esencialmente, los esfuerzos de investigación-acción-reflexión-acción incorporan la deconstrucción, descolonización y reconstrucción de ciertas problemáticas que están fuertemente asociadas a la falta de soberanía de los grupos y pueblos subalternos. Por ejemplo, la Cuestión Epistemológica es una cuestión transversal a todos los centros regionales porque busca la posibilidad de construir epistemologías subalternas que permitan ampliar la comprensión sobre la génesis de la vulnerabilidad de los modos de vida subalternos, contribuyendo a sus iniciativas para ampliar sus espacios de autonomía. Igualmente, la Cuestión Institucional es otra cuestión transversal a todos los centros, porque trata de las “reglas del juego” del desarrollo que influencian, y muchas veces condicionan, las formas de ser, sentir, pensar y hacer – modos de vida – de personas, familias, comunidades, grupos sociales y sociedades. Sin embargo, en cada región, cada centro negociará las cuestiones particulares que más afectan los modos de vida de los grupos y pueblos subalternos, tales como la Cuestión Agraria y Laboral, que continúa siendo vital para comprender la mayor vulnerabilidad de los grupos y pueblos subalternos en muchas regiones del planeta.
- Formación. No se puede ser neutral ante el futuro. El Centro Mundial del Pensamiento Subalterno está comprometido con el futuro de los grupos y pueblos subalternos. Diferente del lema “conocer para controlar”, del Positivismo, y del lema “conocer para dominar”, del Imperialismo, el lema del Centro Mundial del Pensamiento Subalterno es “comprender para transformar”. Eso significa que su proyecto intelectual es de carácter epistémico-político-ético. No será suficiente investigar y proponer sino que hay que contribuir a la construcción de capacidades conceptuales, metodológicas y culturales relevantes para práctica de la autonomía de los grupos y pueblos subalternos. Eso implica no aplicar el modelo de cooperación que “entrega el pescado” creando dependencia absoluta, o el modelo que “transfiere el anzuelo” para condicionar el tipo de pez que se tendrá acceso. Se trata de compartir “el arte de hacer anzuelos”, para que los talentos locales, que conocen sus aguas y sus peces, sean los que estén en capacidad de construir sus anzuelos en los tamaños y formas requeridas por sus realidades, necesidades y aspiraciones. Los centros regionales deben contribuir al fortalecimiento, ampliación y transformación de esta capacidad que ya existe entre los grupos y pueblos subalternos. En cada región serán negociadas las estrategias más relevantes y apropiadas a sus respectivos contextos históricos, sociales, materiales, políticos, tecnológicos y culturales.
Marco interpretativo
Cada centro regional que integra el Centro Mundial del Pensamiento Subalterno negociará y establecerá un conjunto de premisas ontológicas, epistemológicas, metodológicas y axiológicas para inspirar y orientar su acción regional. Sin embargo, todos los centros compartirán algunas premisas generales que aseguran la unidad en la diversidad interpretativa que se espera del conjunto de centros, desde el Pensamiento Subalterno – pensamiento de frontera, desde las márgenes, desde la perspectiva de las víctimas. Si la Cuestión de la Soberanía de los grupos y pueblos subalternos justifica la creación del Centro Mundial del Pensamiento Subalterno, los centros que lo integran deben compartir un marco epistémico-ético-político mínimo que aporte alguna coherencia al conjunto de las acciones de investigación y formación, y al logro de su finalidad, propósito y objetivos.
Premisas orientadoras generales
- La sostenibilidad implica cultivar las relaciones, condiciones y significados que generan, sostienen y dan sentido a la existencia.
- El contexto es la referencia, la interacción es la estrategia y la ética es el garante de la transformación relevante de los modos de vida de los grupos y pueblos subalternos.
- Vivir es aprender – en interacción con el contexto cambiante –, aprender es cambiar, y cambiar es seguir aprendiendo, para que uno no sea un candidato a la extinción en el dominio de su existencia.
- El desarrollo y el aprendizaje no son universales sino contextuales, además de interdependientes.
- En el “mundo del desarrollo” no existen problemas universales, sino que requieren de interpretación contextual y manejo local. Los paradigmas desarrollistas, sean económicos o políticos, deben ser profundamente cuestionados.
- El conocimiento significativo es generado y apropiado en el contexto de su aplicación e implicaciones.
- La innovación relevante emerge de procesos de interacción social donde participan los actores sociales e institucionales que la necesitan.
- La realidad es socialmente construida y puede ser socialmente transformada.
- No se pueden superar situaciones complejas bajo el modo de interpretación y con el mismo modo de intervención que las generaron.
- El enfoque contextual del paradigma constructivista implica aprender inventando desde las historias, saberes y aspiraciones locales.
- La “idea de desarrollo” facilita la dominación, a través de la “dicotomía del superior-inferior” que jerarquiza a los grupos humanos (civilizados-primitivos, desarrollados-subdesarrollados).
- La “dicotomía superior-inferior” es una innovación epistémico-ideológica para transformar la dominación del poderoso en la hegemonía del generoso.
- Este enfoque del desarrollo desde prevalece sobre el del desarrollo en/para una comunidad o sociedad.
- El pensamiento blando prevalece sobre el pensamiento único cuando se trata de comprender fenómenos que dependen de la percepción, decisiones y acciones de los humanos.
- Si la vulnerabilidad emerge de problemas antropogénicos – creados por la acción humana – la sostenibilidad sólo puede emerger de la interacción humana bajo un compromiso con la sostenibilidad de todas las formas y modos de vida.
- La democracia participativa directa prevalece sobre el modelo de democracia representativa de corte liberal, en la transformación y sostenibilidad de los modos de vida de los grupos y pueblos subalternos.
- La autoridad del argumento prevalece sobre el argumento de la autoridad cuando se trata de construir la coherencia interna de una propuesta y su correspondencia con el contexto de su aplicación e implicaciones.
- Los objetivos-fines prevalecen sobre los objetivos-medios.
- La pedagogía de la pregunta, que forma “constructores de caminos”, prevalece sobre la pedagogía de la respuesta, que forja “seguidores de caminos”.
Conceptos esenciales: Subalternos, Conocimientos, Indisciplinas, Soberanía-Autonomía ,Transdisciplinariedad, Local, Global, Mundial
Enfoques y teorías de referencia: Constructivismo crítico, Complejidad, Deconstrucción, Descolonización, Teoría crítica, Marxismo.
Marco de la intervención
- Filosofía de intervención: la imitación destruye la soberanía y crea la ilusión. Los subalternos como lugares epistemológicos nos preparan a la innovación. La intervención deberá ocurrir en dos espacios: la investigación y la formación. Sobre la investigación: ¿Qué es investigar desde el pensamiento subalterno? ¿Por qué generar conocimientos? ¿Qué otros paradigmas necesitamos construir? Sobre la formación: ¿Qué es formar desde el pensamiento subalterno?
- Premisas metodológicas: habrá un campo abierto para la discusión, crítica e innovación metodológica, que supere las limitaciones que puedan presentar los postulados metodológicos tradicionales o validados como universales.
- Prácticas sociales: el Centro buscará convertirse en un órgano con presencia consultiva a nivel mundial, un espacio donde los subalternos, los sin voz se pronuncien con sus propias palabras. El Centro no es el ventrílocuo que habla por los que no pueden hablar, sino el ágora que se construye e irrumpe con sonoridad frente a la exclusión y a la exclusividad de las palestras mundiales. Al no ser neutral y sentar su compromiso con los subalternos y marginados, el Centro no es indiferente a las luchas y resistencias ni a las estrategias y actos de quienes dominan, lo cual configura un lugar ético de enunciación de sus posiciones.
- Nodo facilitador (Coordinación Mundial, equipo académico y administrativo)
- Nodos regionales (Coordinación regional, equipo académico y administrativo) :
- África
- América Latina
- Asia
- Europa
- Medio Oriente y Mundo Árabe
- Norteamérica
- Problemáticas esenciales:
- La reflexión epistemológica sobre la construcción de saberes subalternos.
- Las diversas problemáticas de las personas, comunidades, pueblos y naciones, situados en la periferia frente a una globalización económicamente capitalista y políticamente neoliberal.
- El problema del trabajo y de las migraciones sur-norte.
- El hiper-uso de los recursos naturales, la violencia del modelo energético imperante y la expoliación y subyugación de los países del sur a los intereses del norte.
- La cuestión Agraria y la relación con la sostenibilidad de la vida.
- Las resistencias y luchas políticas locales y globales
- La crisis ambiental y la economía política desde la ecología popular.
- El problema del interculturalismo, el diálogo, la alteridad y la tolerancia.
- El problema de género y la opción sexual, subyacente en las relaciones económicas, políticas y sociales.
- Nuevos contenidos formas y procesos de la emancipación de los pueblos.
- La cuestión institucional—las reglas del juego del desarrollo
- Espacios de la interacción:
- Conferencia bianual
- Videoconferencias regulares
- Foros de discusión locales y en la internet
- Revista impresa y electrónica en varios idiomas
- Publicaciones Editoriales
- Procesos de formación
- Proyectos de investigación
Marco operativo
El Centro se organizará a través de la participación de pensadores y pensadoras, movimientos sociales y organismos que respalden su labor. Contará con un coordinador del nodo facilitador así como con coordinadores regionales designados democráticamente. Cada coordinador organizará un equipo académico y administrativo sobre el que se apoyará tanto el nodo facilitador como los nodos regionales. Cada conferencia bienal, a más de convertirse en un espacio para la discusión sobre las problemáticas fundamentales que aborda el Centro, deberá también evaluar y proponer las actuaciones y actividades generales y específicas.
El Centro, al ser un organismo internacional, invitará a las instituciones que lo apoyen a las reuniones respectivas, mundiales como regionales, en calidad de observadores. El Centro mantendrá irrestrictamente su independencia de dichas instituciones. Podrán afiliarse al Centro instituciones académicas, movimientos sociales, o personas idóneas que estén de acuerdo con las premisas del centro y que participen regularmente en el intercambio de saberes, conocimiento y experiencias. El Centro, al ser una institución crítica con la institucionalidad tradicional, reprobará y excluirá cualquier tipo de práctica autoritaria como las que promueven las instituciones formales y será un espacio libre donde todos y todas, académicos y movimientos, tendrán las mismas oportunidades de expresar ideas, desacuerdos y propuestas. El Centro no busca elaborar un pensamiento amalgamado, homogéneo ni hegemónico. La argumentación y el disentimiento son herramientas fundamentales no solamente de su metodología sino de su propia ética.
Cada nodo regional se organizará de acuerdo a sus propios códigos culturales, sin embargo, es profundamente necesario tomar en cuenta la participación equitativa de géneros a la hora de la designación de responsabilidades y construcción de equipos. Cualquier clase de exclusión de tipo religiosa, étnica, cultural, sexual, política o económica queda fuera de la perspectiva del Centro. Así mismo, de acuerdo con la legislación de cada país, deberá adoptarse una forma legal que permita funcionar al Centro sin problemas (algunos países requieren un estatus jurídico en cuanto a la administración de fondos o a los fines sociales de las organizaciones).
El centro buscará elaborar programas educativos en sus sedes, así como a distancia. El carácter del financiamiento del centro provendrá de donaciones, aportaciones, elaboración de proyectos, publicaciones, programas de educación así como de la autogestión de sus miembros.
Quito, Ecuador; Noviembre del 2006


